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Monday, October 8, 2018

Monseñor Romero y la Iglesia de los pobres


Monseñor Romero era un hombre de la iglesia, que amó mucho la iglesia. Su lema episcopal, sacado de los escritos de San Ignacio Loyola, era Sentir con la Iglesia.



Pero, se puede preguntar ¿Qué tipo de iglesia?

En una homilía, del 16 de abril de 1978, el dijo:
Una Iglesia que no provoca crisis,
un evangelio que no inquieta,
una palabra de Dios que no levanta roncha  —como decimos vulgarmente—
una palabra de Dios que no toca el pecado concreto
de la sociedad en que está anunciándose,
¿qué evangelio es ése? Consideraciones piadosas muy bonitas  que no molestan a nadie,
y así quisieran muchos que fuera la predicación. Y aquellos predicadores que por no molestarse, por no tener conflictos y dificultades, evitan toda cosa espinosa. No iluminan la realidad en que se vive. No tienen el valor de Pedro de decirle a aquella turba donde están todavía las manos manchadas de sangre que mataron a Cristo: “¡Ustedes lo mataron!” Aunque le iba a costar también la vida por esta denuncia, la proclama.Es el evangelio valiente; es la buena nueva del que vino a quitar los pecados del mundo.

Señor, háganos una iglesia valiente – de los pobres y por los pobres.

Sunday, October 7, 2018

Romero y la vida

Día 3
Novena en honor del santo Oscar Romero
que va a ser canonizado el 14 de octubre de 2018


En medio de la violencia, la represión, los asesinatos de los inocentes, incluyendo catequistas y sacerdotes, Monseñor Romero proclamó el don de la vida humana y quiso protegerla. 


En su homilía del 16 de marzo de 1980, reiteró su compromiso:
Nada hay tan importante para la Iglesia      como la vida humana,            como la persona humana.      Sobre todo, la persona de los pobres y oprimidos            que, además de ser seres humanos,                  son también seres divinos,      por cuanto en ellos, dijo Jesús,            que todo lo que con ellos se hace                  él lo recibe como hecho a él.Y esa sangre,  la sangre, la muerte,
      están más allá de toda política.Tocan el corazón mismo de Dios.
¿Los gritos de los pobres nos tocan?

Friday, January 5, 2018

Encontrando al rey entre los pobres

La Epifanía del Señor 
7 de enero de 2017 
Notas para una homilía 
Mateo 2, 1-12

Hoy terminamos el tiempo de la Navidad con la fiesta de la Epifanía, cuando celebramos la manifestación del Niño Jesús a los magos, sabios del oriente.

No sabemos cuantos magos eran, ni exactamente de donde salieron. Pero, fueron algunos hombres ricos (llevando oro, incienso y mirra) que estudiaban los cielos. En este tiempo muchos miraban una estrella nueva como signo de que un nuevo rey o un hombre importante había nacido.


Siguiendo la estrella, llegaron a Jerusalén, la gran ciudad de David, donde reinaba el rey Herodes, un tirano represivo que fue secuaz del emperador romano. Fue un hombre de poder, que dominaba todo.

Allí, pensaron los magos, pudieron encontrar el nuevo rey, recién nacido. Pero no.

El nuevo rey no se encuentra en las ciudades grandes, en los centros de poder político o económico. El nuevo rey se encuentra en la pequeña aldea de Belén.

Hay dos mensajes para nosotros hoy.

Primero, el nuevo rey, que es el Dios de los cielos y la tierra, no se encuentra entre los poderosos, los grandes. El Dios se encarnó de una virgen campesina en un lugar pobre. La palabra se hizo carne, Dios se hizo pobre.

Nuestro Dios quiere solidarizarse con los pobres, los débiles, los frágiles, para poder enseñarnos que él ha venido no para ser servido, sino para servir. Y, más, quiere servir no como alguien desde afuera con poder y dinero, sino como uno de nosotros, uno de los pobres.

Tal vez los magos estaban confundidos de no encontrar el rey entre los poderosos, pero cuando miraron la estrella, la siguieron con gran alegría. Dios se encuentra entre los pobres.

Segundo, los magos, buscando el rey entre los poderosos, siguieron sus propios prejuicios. No estaban abiertos a las diferentes manifestaciones de Dios. Se necesitaron nuevos ojos, nuevos oídos y, más que todo, nuevos corazones para abrirse a la revelación de Dios.

A veces, no estamos abiertos a nuevas manifestaciones de Dios, apegados a nuestras imágenes de Dios. Pero, Dios quiere revelarse en diversas maneras.

Pero, tenemos que estar abiertos a las maravillas de Dios –

Y si estamos, como los magos, volvimos a casa por otro camino – maravillados por encontrarnos con Dios, listos para confundir los tiranos como Herodes.


Sigan mirando la estrella – Dios se manifiesta entre nosotros, entre los pobres.