Wednesday, October 31, 2018

Ser santos felices

La Solemnidad de Todos los Santos
1 Noviembre 2018

Mateo 5, 1-12
UNICAH Santa Rosa
Notas para una homilía

Hoy celebramos la solemnidad de todos los santos – un día para celebrar rodos los seres humanos que participan en la gloria de Dios y para recordarnos de nuestra vocación de la santidad.

Pero, “no pensemos solo en los ya beatificados o canonizados” (Papa Francisco Gaudete et Exsultate Gaudete et Exsultate 6). Sino, queremos recordar a todos los hombres y mujeres que han tratado de vivir en Dios en su vida cotidiana.

Pero, hay una tentación de poner los santos en un pedestal. Por eso, nosotros no podemos alcanzar la santidad. Imaginamos los santos como perfectos.  No eran. :os santos son los que dejaron que Dios los hiciera santos a través de sus debilidades. No son superhéroes, son hombres y mujeres, seres humanos, pecadores que fueron transformados por la gracia de Dios.

Por eso, la sierva de Dios, Dorotea Day, una vez dijo, “No me llaman santa; no quiero que me despiden tan fácilmente”.

Hace dos semanas, participé en la misa de canonización de Monseñor Romero, el Papa Pablo VI y cinco otras personas.


Monseñor Romero no era un hombre perfecto. Yo recuerdo lo que me dijo un amigo sacerdote salvadoreño. Romero fue a un cantón y estaba un poco brusco con algunos campesinos. Pero les pidió perdón.  

El sábado pasado estaba en la Misa de la beatificación de un sacerdote franciscano y un laico catequista en Guatemala. El laico ayudaba en la parroquia como chofer, llevaba a los enfermos al hospital, y hacía reparaciones sencillas. En el imagen oficial, Beato Luis Obdulio Arroyo anda con pantalones azules, blue jeans, como muchos trabajadores de América Central.


Hacía muchos años, me encontré con Dorotea Day en la casa Trabajador Católica, en Nueva York donde ella vivía y servía a los pobres. Al fin de un seminario estábamos arreglando el salón y ella estaba allá. Para mí, apareció como una abuelito – sencilla, pero valiente.

Me encanta la historia de un beato italiano, Alberto Marvelli, que murió en el año 1946, teniendo 28 años. Fue ingeniero, líder de un grupo de la Acción Católica, que ayudaba mucho as los pobres. Lo que me gusta mucho es su acción en durante de la ocupación de los Nazis en su ciudad, Rimini. Para liberar los que iban a estar deportados a los campos de concentración, él quebró los candados de los vagones de los trenes y salvó a muchos de la muerte.  

Estos santos y otros son ejemplos para nosotros. Pero, como escribió el Papa Francisco en  Gaudete et Exsultate, 11:
“Lo que interesa es que cada creyente discierna su propio camino y saque a la luz lo mejor de sí, aquello tan personal que Dios ha puesto en él”.

Pero, ¿ como ser santos?

La santidad se vive en los detalles de la vida cotidiana, en pequeños gestos, come dice el Papa Francisco. En esta manera, mostramos nuestra relación íntima con Jesús.

En la búsqueda de la santidad, de la relación con Jesús, ¿que debe guiarnos?

Tal vez ustedes han visto los rótulos en la carretera a San Pedro Sula y otros lugares con los diez mandamientos. Están buenos.

Pero, Jesús nos ha dado algo que completa los mandamientos y nos ofrece el camino al Reino de Dios – las bienaventuranzas que hemos escuchado en el evangelio de hoy (Mateo 5, 1-12)

"Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos.
Dichosos los que lloran, porque serán consolados.
Dichosos los sufridos, porque heredarán la tierra.
Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.
Dichosos los misericordiosos, porque obtendrán misericordia.
Dichosos los limpios de corazón, porque verán a Dios.
Dichosos los que trabajan por la paz, porque se les llamará hijos de Dios.
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos.
Dichosos serán ustedes cuando los injurien, los persigan y digan cosas falsas de ustedes por causa mía. Alégrense y salten de contento, porque su premio será grande en los cielos".

Debemos hacer de las bienaventuranzas la magna carta de nuestra vida como el Pueblo de Dios. Debemos usar las como examen de conciencia. Debemos inscribirlas en nuestras corazones.

Tengo una sugerencia para todos ustedes. Hay 30 días en noviembre. Hay 10 bienaventuranzas en el evangelio según San Mateo.

Recomiendo que meditemos cada bienaventuranza por tres días.
En el primer día, meditemos el texto – ¿Qué me dice en esta bienaventuranza? ¿Qué me pide ser? ¿Qué estoy haciendo para vivirla?
En el segundo día, meditemos el pasaje de la Exhortación Apostólica Gaudete et Exsultate del Papa Francisco que explica la bienaventuranza? (Gaudete et Exsultate, 63-94)
En el tercer día, en oración pensemos de los santos y santas que han vivido la bienaventuranza. Pueden ser santos reconocidos por la iglesia o santos “de la puerta a lado”.

Jesús nos invita a ser santos. Como escribió el Papa Francisco:
Todos estamos llamados a ser santos viviendo con amor y ofreciendo el propio testimonio en las ocupaciones de cada día, allí donde cada uno se encuentra. (Gaudete et Exsultate, 14)

En esta manera – con oración y acción – podemos encontrar la verdadera felicidad, la alegría de ser hijas e hijos de Dios, santos.
Citando otra vez al Papa, les aviso:
No tengas miedo de la santidad. No te quitará fuerzas, vida o alegría. (Gaudete et exsultate, 32)

Para terminar, quiero leer una cita de las notes de Monseñor Romero de su último retiro, apenas un mes antes de su martirio:
…mi disposición debe ser dar mi vida por Dios cualquiera que sea el fin de mi vida.
Las circunstancias desconocidas se vivirán con la gracia de Dios. El asistió a los mártires y si es necesario lo sentiré muy cerca al entregarle mi último suspiro. Pero que más valioso que el momento de morir es entregarle toda la vida y vivir para él.


Ícono de los nuevos mártires,
La Basilica de San Bartolomeo, Roma





Thursday, October 11, 2018

Romero - los ídolos

ROMERO Y LOS ÍDOLOS

Día 7
Novena en honor del santo Oscar Romero 
que va a ser canonizado el 14 de octubre de 2018


Monseñor Romero hablaba mucho de los ídolos – personales y sociales.

Los ídolos no permiten la vida, especialmente la vida de los pobres. Pero, hay ídolos personales. Como Romero habló, en su homilía del 23 de marzo de 1978:
Es necesario, hermanos, botar tantos ídolos, el del yo ante todo, para que seamos humildes, y sólo desde la humildad sepamos ser redentores, sepamos ser colaboradores de la verdadera colaboración que el mundo necesita. Liberación que se grita contra otros no es verdadera liberación. Liberación que procura revoluciones de odios y de violencias, quitando la vida de los demás o reprimiendo la dignidad de los otros, no puede ser verdadera libertad. La verdadera libertad es aquella que se hace violencia a sí misma y, como Cristo, casi desconociéndose que es soberano, se hace esclavo para servir a los demás.
Pero, Monseñor Romero identificó los ídolos sociales, denunciándolos. En su homilía del 7 de enero de 1979, dijo:
Es ese Reino de Dios que se siente estorbado, maniatado por tantos abusos de la idolatría del dinero y del poder; y que es necesario derrocar esos falsos ídolos como cuando los primeros evangelizadores de América derrocaron falsos dioses que adoraban nuestros indígenas. Hoy son otros ídolos: se llaman dinero, se llaman intereses políticos, se llama seguridad nacional, idolatrías que están queriéndole quitar el altar a Dios. La Iglesia proclama que solamente podrá ser feliz el hombre cuando adore, como los magos, al único Dios verdadero.
En su última homilía dominical, el 23 de marzo de 1980, Romero citó un nuevo canto, la Gloria de la Misa Campesina Salvadoreña. 

Las últimas estrofas dicen:
Ahora, Señor, podrás ser tú glorificado
tal como antes allá en el monte Tabor, cuando tú veas a esta pueblo transformado y haya vida y libertad an El Salvador. 
Pero las dioses del poder y del dinero, se oponen a que haya transfiguración. Por eso ahora vos, Señor, sos el primero en levantar tu brazo contra la opresión.
Monseñor, ayúdanos a rechazar todos los ídolos, personales y sociales, para que venga el Reino de Dios.

Wednesday, October 10, 2018

Romero y una visión amplia


Monseñor Romero y una visión amplia del Reino de Dios

Día 6

Novena en honor del santo Oscar Romero 
que va a ser canonizado el 14 de octubre de 2018


Monseñor Romero tenía una visión amplia de la Iglesia, no identificándola con el Reino de Dios. Y, por eso, tenía buenas relaciones con algunos protestantes en El Salvador y en el mundo. A veces ministros protestantes de varios países asistían en sus misas dominicales. Muchas veces Romero notaba su presencia con alegría.



Para Romero, Dios manifiesta su Reino en muchas maneras y por muchas personas. Por eso, no faltaba de dialogar con todos. Como dijo en una homilía del 3 de diciembre de 1979:
Todo hombre que lucha por la justicia,
todo hombre que busca reivindicaciones justas en un ambiente injusto, está trabajando por el Reino de Dios, y puede ser que no sea cristiano. 
La Iglesia no abarca todo el Reino de Dios. El Reino de Dios está más afuera de las fronteras de la Iglesia, y, por lo tanto, la Iglesia aprecia todo aquello que sintoniza con su lucha por implantar el Reino de Dios. Una Iglesia que trata solamente de conservarse pura, incontaminada, eso no sería Iglesia de servicio de Dios a los hombres. La Iglesia auténtica es aquella que no le importa dialogar hasta con las prostitutas y los publicanos —como Cristo— con los pecadores, con los marxistas, con los del Bloque7,
con los de las diversas agrupaciones,
con tal de llevarles el verdadero mensaje de salvación.
con los de las diversas agrupaciones, con tal de llevarles el verdadero mensaje de salvación.

Que Romero inspire un ecumenismo de la justicia de Dios, del Reino de Dios en todos los pueblos, más que todo en la Iglesia Católica.