Saturday, October 6, 2018

Romero - la oración y los pobres

Día 2
Novena en honor del santo Oscar Romero, canonizado el 14 de octubre de 2018

Monseñor Romero era un hombre de oración. Cuando habían problemas fuertes en sus años como arzobispo de San Salvador, se pudo encontrarlo rezando ante del Santísimo. Pero su oraciones no fueron desencarnadas, sino arraigado en la vida del pueblo. En la homilía del 5 de febrero de 1978, dijo:

La garantía de mi oración no es el mucho decir palabras.
La garantía de mi plegaria está muy fácil de conocer:
      ¿Cómo me porto con el pobre?
            Porque allí está Dios.
Y en la medida en que te acerques a él
      y con el amor con que te acerques
      o el desprecio con que te acerques,
así te acercas a tu Dios.
Lo que a él haces, a Dios se lo haces.
Y la manera como mires a él, así estás mirando a Dios.


Friday, October 5, 2018

Romero - la semilla que da fruto


"Si el grano de trigo no cae en la tierra y no muere, queda solo; 
pero si muere, da mucho fruto".
Juan 12, 24 

Día 1 
Novena en honor del santo Oscar Romero, canonizado el 14 de octubre de 2018

Monseñor Oscar Arnulfo Romero dijo en su homilía del 1 de abril de 1979:
      El que quiera salvar su alma, es decir, en frase bíblica, el que quiera estar bien, el que no quiera tener compromisos, el que no se quiere meter en líos, el que quiere estar al margen de una situación en que todos tenemos que comprometernos, éste, perderá su vida. Qué cosa más horrorosa haber vivido bien cómodo sin ningún sufrimiento, no metiéndose en problemas, bien tranquilo, bien instalado, bien relacionado políticamente, económicamente, socialmente. Nada le hacía falta, todo lo tenía. ¿De qué sirve? Perderá su alma. Pero el que por amor a Mí se desinstale y acompañe al pueblo, y vaya en el sufrimiento del pobre, y se encarne y sienta suyo el dolor, el atropello; éste ganará su vida, porque  mi Padre lo premiará. Hermanos, a eso nos llama la palabra de Dios en este día y  yo quisiera, de veras, tener toda la capacidad de convicción para decirles: ¡vale la pena ser cristiano!   

     A cada uno de nosotros nos está diciendo Cristo: si quieres que tu vida y tu misión fructifique como la mía, haz como Yo: conviértete en grano que se deja sepultar, date matar, no tengas miedo. El que rehuye el sufrimiento, se quedará solo. No hay gente mis sola que los egoístas, pero si por amor a los otros das tu vida come yo la voy a dar por todos, cosecharás muchos frutos. Tendrás las satisfacciones mis hondas. No le tengas miedo a la muerte, a las amenazas, contigo va el Señor. 




El matrimonio y el divorcio


Vigésimo séptimo domingo del tiempo ordinario: ciclo B
7 Octubre de 2018
Materiales para reuniones de comunidades eclesiales de base

TEMA: El matrimonio y el divorcio

OBJETIVO: Entender el matrimonio como sacramento y la tragedia del divorcio

SIGNO: anillos

ANIMACIÓN: Canto

ORACIÓN de la misa nupcial
Dios nuestro, que al crear el género humano quisiste establecer la unión entre el hombre y la mujer, une en fidelidad del amor a estos hijos tuyos, que van a contraer matrimonio, para que siempre den testimonio con su vida del amor divino que hoy los trae a tu altar. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

DESDE LA HISTORIA
En su Exhortación Apostólica Amoris Laetitia [AL], La Alegría del Amor, el papa Francisco habla mucho del amor y del divorcio.
Afirma el sacramento de matrimonio y la importancia de tener Cristo al centro:
Si la familia logra concentrarse en Cristo, él unifica e ilumina toda la vida familiar. Los dolores y las angustias se experimentan en comunión con la cruz del Señor, y el abrazo con él permite sobrellevar los peores momentos. En los días amargos de la familia hay una unión con Jesús abandonado que puede evitar una ruptura….Por otra parte, los momentos de gozo, el descanso o la fiesta, y aun la sexualidad, se experimentan como una participación en la vida plena de su Resurrección. [AL, 317]
Pero, el papa entiende la tragedia del divorcio:
El divorcio es un mal, y es muy preocupante el crecimiento del número de divorcios. Por eso, sin duda, nuestra tarea pastoral más importante con respecto a las familias, es fortalecer el amor y ayudar a sanar las heridas, de manera que podamos prevenir el avance de este drama de nuestra época. [AL, 246]
También, el entiende la realidad de muchos matrimonios y las condiciones que provocan pleitos en un matrimonio y pueden promover rupturas:
·      Una de las causas que llevan a rupturas matrimoniales es tener expectativas demasiado altas sobre la vida conyugal. [AL, 221]
·      Lamentablemente, muchos llegan a las nupcias sin conocerse. [AL, 210]
·      Esto no significa dejar de advertir la decadencia cultural que no promueve el amor y la entrega. Las consultas previas a los dos últimos sínodos sacaron a la luz diversos síntomas de la ‘cultura de lo provisorio’. Me refiero, por ejemplo, a la velocidad con la que las personas pasan de una relación afectiva a otra. [AL, 39]
Pero el papa entiende que a veces la separación puede ser una respuesta a una situación difícil – por ejemplo, cuando hay violencia doméstica o abuso sexual. Como escribe, reflejando las reflexiones de los obispos en el Sínodo sobre el matrimonio:
En algunos casos, la valoración de la dignidad propia y del bien de los hijos exige poner un límite firme a las pretensiones excesivas del otro, a una gran injusticia, a la violencia o a una falta de respeto que se ha vuelto crónica. Hay que reconocer que  ‘hay casos donde la separación es inevitable. A veces puede llegar a ser incluso moralmente necesaria, cuando precisamente se trata de sustraer al cónyuge más débil, o a los hijos pequeños, de las heridas más graves causadas por la prepotencia y la violencia, el desaliento y la explotación, la ajenidad y la indiferencia’.  Pero ‘debe considerarse como un remedio extremo, después de que cualquier intento razonable haya sido inútil’. [LA, 241]

ILUMINACIÓN BÍBLICA Y DOCTRINAL:
TEXTO BÍBLICO: Marcos 10, 2-16
En los tiempos de Jesús, los varones judíos pudieron divorciarse solamente con un acta de separación. Pero, las mujeres no tenían tanto derecho. La esposa fue como la propiedad de su marido. El marido pudo hacer con ella lo que querría.
Jesús afirmó la dignidad del matrimonio, indisoluble. El matrimonio es un signo del amor de Jesús a la Iglesia. El amor de Dios nunca se termina y entonces debemos promover, fortalecer y mantener el vínculo del amor entre los esposos.
Pero, las palabras de Jesús son, también, una afirmación de la dignidad de la mujer que no debe ser considerado como propiedad de ninguna persona.
En el matrimonio, los dos son “una sola carne. De manera que ya no son dos, sino uno solo”. Su unidad debe ser vivido con amor y ayuda mutua, buscando el bien del otro y compartiendo un amor cariñoso, tierno y sacrificial.

REFLEXIONEMOS
¿Cuáles son las dificultades que experimentamos como matrimonios? ¿Qué hacemos en nuestras familias para promover el amor, la paz y el bienestar de todos?

¿Y NOSOTROS QUÉ?
¿Qué podemos hacer para fortalecer los matrimonios en nuestra aldea o barrio? ¿Qué podemos hacer para promover el sacramento del matrimonio para los

AVISOS

ORACION FINAL