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Sunday, May 22, 2022

Santa Rita de Cascia

 Quiero compartir la reflexión que escribió hace varios años sobre la santa Rita de Cascia.


Santa Rita de Casia
(1381-1457)
La santa patrona de viudas y de víctimas de abuso 

REFLEXIÓN 

El esposo de Santa Rita fue asesinado por miembros de una familia en su pueblo. Sus hijos quisieron vengar a ellos por haber matado a su padre. Santa Rita trataba de disuadirles y rezaba mucho. Sus hijos murieron antes de vengarse. Santa Rita perdonó a los asesinos de su esposo y sus hijos abandonaron su propósito de venganza. 

Lectura bíblica: Mateo 18, 21-35 En su vida, Santa Rita quiso ser una reconciliadora, perdonando a los que la hirieron.

En su carta, El Rostro de la Misericordia, de 11 de abril de 2015, el Papa Francisco escribió:

El perdón de las ofensas deviene la expresión más evidente del amor misericordioso y para nosotros cristianos es un imperativo del que no podemos prescindir. ¡Cómo es difícil muchas veces perdonar! Y, sin embargo, el perdón es el instrumento puesto en nuestras frágiles manos para alcanzar la serenidad del corazón. Dejar caer el rencor, la rabia, la violencia y la venganza son condiciones necesarias para vivir felices.
Anteriormente, en la homilía de 23 de febrero, 2014, el Papa había dicho:
El Levítico (19,17-18) dice: “No odiarás de corazón a tu hermano… No te vengarás, ni guardarás rencor… sino que amarás a tu prójimo…”. Estas actitudes nacen de la santidad de Dios. Nosotros, sin embargo, normalmente somos tan diferentes, tan egoístas y orgullosos…; pero la bondad y la belleza de Dios nos atraen, y el Espíritu Santo nos puede purificar, nos puede transformar, nos puede modelar día a día. Hacer este trabajo de conversión, conversión en el corazón, conversión que todos nosotros … debemos hacer. ¡Conversión!
Preguntas para dialogar: 
¿Porqué es tan difícil perdonar? 
¿Ha tenido de una experiencia del perdón – perdonar o ser perdonado? o ¿Ha visto una persona perdonando? Comparte la experiencia y explica como se sentía.

 BIOGRAFÍA

Santa Rita sentía desde niña una fuerte inclinación a la vida religiosa, pero sus padres, avanzados ya en edad, escogieron un esposo para ella. Después del matrimonio, él se demostró ser borracho, mujeriego y abusador. Rita le fue fiel durante toda su vida de casada. Encontró su fortaleza en Jesucristo, en una vida de oración, sufrimiento y silencio.

Tuvieron dos gemelos, los cuales sacaron el temperamento del padre. Rita se preocupó y oró por ellos. Después de veinte años de matrimonio y oración por parte de Rita, el esposo se convirtió, le pidió perdón y le prometió cambiar su vida. Rita lo perdonó y él dejó su vida de pecado. Esto no duró mucho, porque mientras él se había reformado, no fue así con sus antiguos amigos y enemigos. Una noche no regresó a la casa. Al día siguiente, lo encontraron asesinado.

La pena de Santa Rita fue aumentada cuando sus dos hijos juraron vengar la muerte de su padre. Las súplicas no lograban disuadirlos. Entonces Santa Rita, comprendiendo que más vale salvar el alma que vivir mucho tiempo, rogó al Señor que salvara las almas de sus dos hijos. Los dos padecieron una enfermedad fatal. 

Durante el tiempo de su enfermedad, la madre les habló dulcemente del amor y el perdón. Antes de morir, ellos perdonaron a los asesinos de su padre. Rita estuvo convencida de que ellos estaban con su padre en el cielo. 

Quedando sola, Santa Rita quiso entrar la vida religiosa. Pidió la admisión en el convento de las monjas agustinas de Casia, pero se le respondió que sólo permitían recibir vírgenes. Pero Rita fue viuda.

También, algunas monjas en el convento fueron familiares de los asesinos de su esposo y la superiora tenía miedo que su presencia en el convento podría provocar conflictos.

Aunque ella había perdonado a los asesinos, la familia de su esposo no había. Santa Rita buscó una manera de reconciliar a las familias. Le exhortó a la familia de su esposo a quitar todo sentido de rencor, de vendetta. Su valentía les convenció. A su vez, la familia de los asesinos también se puso de acuerdo. Las dos familias intercambiaron un abrazo de paz, firmaron un acuerdo y se prometieron a abandonar cualquier venganza. 

Rita vivía por muchos años en el convento de las monjas agustinas, muy devota a la pasión de Jesucristo.

Su fiesta se celebra el 22 de mayo, el día de su muerto en el año 1457. 

Preguntas para dialogar: 

¿Qué aspectos de la vida de Santa Rita le llaman la atención? ¿Por qué? 

Santa Rita siempre buscaba la reconciliación, pero una reconciliación arraigada en el amor de Cristo. ¿Qué podemos hacer para promover la reconciliación en nuestras comunidades, en nuestros barrios o aldeas? ¿Cómo podemos terminar con el ciclo de vendettas y violencia en nuestras comunidades?

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Wednesday, October 26, 2016

Dios de la vida: una homilía frente a la violencia

Dios de la Vida
Borrador de una homilía
25 de octubre de 2016

Exequias de Héctor Ricardo y María Perdomo en Pascuingual.


Lecturas: Genesis 4, 1-15; Salmo 130 (129); Lucas 23, 26-46

Estamos reunidos acá en un tiempo difícil, recordando la muerte terrible de María Perdomo y Héctor Ricardo, una pareja, macheteada en su casa, el domingo.

Cada muerte lleva tristeza y lágrimas, pero estas muertes nos llevan una tristeza profunda.

En la primero lectura, escuchamos que la sangre de Abel sube hasta el cielo. También la sangre de esta pareja clama al Dios.

En estos momentos, hay que llorar; lagrimas son necesarias.

Pero la muerte no es la última palabra; la palabra final es la Vida, Jesús.

En la cruz, Jesús sufrió la muerte para con nosotros porque es un Dios que quiere compartir nuestras vida – aun nuestros sufrimientos.

Pero aún más, Jesús entregó su vida para darnos la vida – el Perdón.

Porque la muerte no es la última palabra, Jesús resucitado es: una Palabra que es la Vida, el Perdón, la Reconciliación.

No es una vida de muerte, de venganzas, ni de resignación. Es una palabra de una palabra de una Vida nueva.

Dios no quiere la muerte – ni de los asesinados, ni de sus asesinos. En la primera lectura, hemos escuchado que Dios le dio a Caín un señal para protegerlo de la venganza.

¡NO a la venganza! ¡SI al perdón!

Pero el perdón debe llevar una resolución de cambio, de conversión, de reconciliación.

Hay que dejar al lado el espiral, el ciclo de la violencia u de la venganza. Hay que iniciar una vida nueva de perdón, reconciliación y solidaridad.

La muerte, la violencia, la venganza tiene que parar.

Ya han parado al pie de la cruz de Jesús. En la cruz, una muerte cruel,  Jesús rotó el espiral de la venganza: “Padre, perdónales…”

Jesús nos ofrece una vida de perdón.

Entonces, si tiene en su corazón un deseo de vengarse de estas muertas terribles, déjenlo al pie de la cruz.

Si está lleno de tristeza, déjala en el regazo de la Virgen como ella recibió el cuerpo de Jesús muerto en la cruz.

Si hay temor, déjalo en el corazón de Jesús, manso y humilde.

Si los asesinos están acá, acérquense a la cruz de Jesús, pidiendo perdón y la misericordia de Dios y conviértanse.

Pongamos todo al pie de la cruz, recordándonos que la última palabra de Dios es la Vida.

Entonces, busquemos la reconciliación. Busquemos la solidaridad. Busquemos el perdón.

Pero, buscamos el perdón – no la resignación. El perdón nos ofrece la posibilidad de vivir en una manera nueva, diferente – saliendo del ciclo de la violencia y ofreciendo la conversión as los malhechores.

El perdón incluye la solidaridad, la reconciliación y la justicia.

En el nombre de Dios, les llamo:
      Que cese la violencia
      Que se corte el espiral de la venganza y la violencia
      Que cesa la impunidad

Si sabe quiénes son los responsables de estas muertes cueles, denúncielos – pero, denuncie con otras personas, en solidaridad, quitando el miedo.


Finalmente, tenemos que vivir la solidaridad de Cristo, ayudando la familia, acompañándoles en este tiempo de tristeza. También tenemos que trabajar juntos para crear una nueva sociedad de amor, de solidaridad, de perdón, de reconciliación.