Monday, June 12, 2017

¿Qué nos enseña San Antonio de Padua?

Borrador de una homilía para la fiesta de San Antonio de Padua

Sabiduría 7, 7-14
Salmo 39, 3-4. 10-11. 17
Efesios 4, 7-15
Marcos 16, 15-20
Leccionario franciscano

En el imagen más común de San Antonio, miramos al santo con Jesús en sus brazos y, muchas veces, con un libro.

San Antonio, desde joven, estudiaba la Palabra de Dios. Estudiando fue, para él, una manera de abrir su corazón a Cristo, la Palabra que se hizo carne. Estudiar, buscar sabiduría no es para enriquecernos y hacernos más cultos o educados; no, es para convertirnos en seguidores de Cristo, para ayudarnos a conocerle a Dios.

Entonces, primeramente el ejemplo de San Antonio debe enseñarnos a amarle a Cristo, escucharle y seguirle dondequiera Dios nos llama.

Así vivía San Antonio en su vida tan corta; murió teniendo solamente treinta y seis años.

Su familia vivía en Portugal; joven, entró una comunidad de religiosos agustinos, donde estudiaba la Biblia y teología. Allí fue ordenado sacerdote.

Pero, estaba siempre abierto a la voluntad de Dios, a cambios de dirección en su vida.

Después de ver los restos de algunos franciscanos martirizados en Marruecos, decidió a entrar esta orden de frailes menores, fundado hace pocos años por San Francisco de Asís.

Pensaba de ir a Marruecos para predicar la Palabra de Dios, pero allá se enfermó y tuvo que salir, pensando de volver a Portugal. Pero; los vientos empujaron el barco hasta Italia. Allí, se enteró de una gran reunión de los frailes menores en Asís, con San Francisco.

Allí, buscó un lugar donde vivir. Fue a un convento en la montañas. Allí, lavaba trastes, barraba la casa, oraba y estudiaba. Pero, nadie dio cuenta que era un hombre con muchos talentos. Pero, él estaba contento de hacer los oficios de la casa, orar y estudiar. Era un tiempo de encontrarle a Dios, aún lavando trastes.

Un día, en una misa de ordenaciones, su superior le pidió predicar, porque nadie ha preparado una predica. Sin preparación, el dio una homilía tan bonita que los frailes decidieron que él tenía que salir de la oscuridad y andar predicando en toda la región.

Dios escogió en este momento al más pequeño, al más humilde para ser su voz a las naciones.

Antonio salió de su lugar escondido y predicaba en muchas partes de Italia.

Después le pidieron enseñar teología a los otros frailes. San Francisco le apreciaba sus talentos y le mandó una carta:

A fray Antonio, mi obispo, el hermano Francisco, salud. Me agrada que enseñes sagrada teología a los hermanos, con tal que, en el estudio de la misma, no apagues el espíritu de oración y devoción, como se contiene en la Regla.

San Antonio guardaba un espíritu de oración; la teología era para él una herramienta para entrar en diálogo con Dios.

Pero, para San Antonio, la Palabra de Dios no era algo separado de la vida. Lleno de compasión, ayudaba a los pobres y predicaba en contra de la injusticia.

Como dijo Papa Benedicto XVI,

…Antonio invita muchas veces a los fieles a pensar en la verdadera riqueza, la del corazón, que haciéndoles buenos y misericordiosos, les hace acumular tesoros para el Cielo. "Oh ricos – les exhorta – háganse amigos [con] los pobres, acójanlos en sus casas: serán después ellos quienes les acojan en los eternos tabernáculos, donde está la belleza de la paz, la confianza de la seguridad, y la opulenta quietud de la saciedad eterna”. 

Por eso, y por su caridad, lo llamaron “el Amigo de los pobres”.

Entonces, ¿qué podemos captar de la vida de San Antonio para nuestras vidas?

Primero: abra la corazón a Dios; déjelo hablar a ti; reconózcalo en la vida cotidiana. Podemos hacerlo, orando y estudiando – y encontrándole a Dios lavando trastes y barriendo, como San Antonio.  

Segundo: sea disponible. Muchas veces Dios nos llama a ir más allá, a arriesgarnos, a cambiar. Tal vez no va a llamarnos de ir a otros países, como San Antonio. Tal vez, no va a llamarnos a predicar. Pero, nuestra vida debe ser una predica en silencio, mostrando al mundo al amor de Dios.  

Tercero: amar a Dios y amar a los marginados.

Que San Antonio sea para nosotros un santo que nos muestra un camino hacía Dios, para que, recordando las palabras de San Pablo

realizando la verdad en el amor, hagamos crecer todas las cosas hacia él, que es la cabeza: Cristo.


Saturday, June 3, 2017

El Espíritu sopla

¿Donde sopla el Espíritu?



Notas para una homilía en la Vigilia de Pentecostés de la Parroquia Dulce Nombre de María, 

en San Agustín, Copán, 3-4 de junio de 2017


Génesis 11, 1-9
Éxodo 19, 3-8a. 16-20b
Ezequiel 37, 1-14
Joel 3, 1-5
Hechos 2, 1-11
Romanos 8, 22-27

Juan 7, 37-39


¿Dónde sopla el Espíritu?

Hay muchas lugares donde no sopla el Espíritu:
      La torre de Babel
            Dominando
            Buscando ser mayores
            El resultado: la división, los diversos idiomas
                  No nos entendemos unos a otros
            Comunidades divididas,
                  familias dividas – no por idioma, sino por falta de entendimiento
      Los huesos secos
            Algunos secos por lo que hacemos
            Algunos secos por lo que hace la sociedad, la cultura, las instituciones
                  Despreciando a los campesinos
                  Maltratando a las mujeres
                  Instrumentalizando a los niños y niñas
            Aislado
      Donde no está el Espíritu de Dios hay
            División
            Aislamiento
            Falta de entendimiento
            Rencor y resentimientos
            Dominación
            Desanimo

Pero la pregunta de Dios al profeta Ezequiel es crucial:
      ¿Pueden vivir estos huesos?
      ¿Puede Dios recomponer a las personas aisladas, casi muertas?
           
Pentecostés es la celebración de esta nueva vida
Para los judíos, la fiesta de Pentecostés les recordó de su Alianza con Dios, que Dios inició en el monte Sinaí

Pentecostés es, para nosotros, la fiesta del Espíritu del Señor
       
Pero, ¿qué pasa cuando sopló el espíritu?

¿Qué paseo cuando el Espíritu bajó sobre los apóstoles?
      Coraje
      Esperanza
      Anuncian Jesús muerto y resucitado
      Sentido de misión
            Y forman comunidades donde no había pobres.

      Manifestaron la presencia del Reino de Dios.

¿Para nosotros?
      Se componen las familias, se componen las CEBs

¿Dónde sopla el Espíritu?
      Cuando una comunidad comienza de nuevo
      Cuando un ministro visita a los enfermos o camina 2 horas para llevar la Comunión
      Cuando un catequista lleva niños a visitar a los enfermos
      Cuando una aldea recoge los recursos para ayudar una familia pobre con una casa
      Cuando una pareja vieja decide a casarse por la iglesia,
      Cuando unos jóvenes ayudar a otro joven de dejar las drogas
      Cuando los jóvenes recubren sus sueños

Per, hay que recordar: Todo esto es obra de Dios
    Los seguidores de Jesús, reunidos con puertas cerradas con llave, viviendo en miedo

Lo que Dios quiere
      El Espíritu sopla sobre toda la tierra

Aunque no sabemos rezar, el Espíritu reza en nosotros
      Y, aún más.
            “…la creación entera gime hasta el presente y sufre dolores de parto…”
            nosotros…gemimos interiormente… y tenemos esperanza…

“El Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad, porque nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene; pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse en palabras”.


Y por eso, rezamos que venga el Espíritu.


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Modificado 6:26 am, 4 de junio